Mi Peregrinar
Los Angeles, California, USA.
4 de Octubre de 2007
En Mi Peregrinar: CREO.
Creo en algo, cuando sostengo lo que pienso.
Creo en lo amores nacidos de los sentimientos puros y desinteresados.
Creo en las expresiones salidas del corazón humilde, esperanzado y creyente.
Creo en las amistades calcinadas por el fuego de la vida.
Creo en la lucha frontal que a diario nos depara la vida.
Creo en los amores nacidos de una beso robado, pero cultivado…muy cultivado.
Creo en la paciencia del sembrador que dÃa a dÃa cuida lo que siembra, para no perderse su cosecha.
Creo en mis semejantes que a veces me ven grande y a veces me ven insignificante.
Creo en el derecho a creer las convicciones que sostenemos, mientras no interfiramos en las creencias de los demás, que también tienen derecho a sostener sus propios ideales.
Creo en la mujer arrugada por el tiempo, pero con el corazón rebosante por haber cumplido la misión que le encomendó la vida.
Creo en la mujer agitada por la pasión, que no se resigna a dejar morir el dÃa sin un gusto de placer.
Creo como fundamento del buen vivir, la educación recibida en casa a las faldas de Mamá y sobre las rodillas de la Abuela.
Creo que serÃamos más y mejores, si juzgáramos menos.
Creo en ti mujer que despiertas mis sueños mozos, y jugueteas a doncella.
Creo en la blancura de tu alma hecha de oro macizo, en la transformación de tu imagen que con el tiempo se ha vuelto más deseable y en la dulzura de tus besos que convierten más placenteros mis dÃas.
Creo en ti mujer, orgullosa y altiva, cariñosa y rebelde, excesivamente mÃa,…pero absolutamente indispensable, fuerte y débil a la vez, justa y pecadora. Humana…sencillamente humana.
Creo en la espontaneidad de los niños, que ayudan a ir creando un mundo mejor.
Creo en mi familia que me da cada dÃa motivos nuevos para vivir.
Y…creo en Ti, Señor, que mueves a tu gusto mi sendero y que yo obedezco placentero.
Creo que aún estás, aunque ya no te vea, Creo en tu presencia, aunque estés distante, Creo que resucitas cada ves que te pienso, Cuando te recuerdo, te inmortalizas.
Porque los amados nunca se van,
Sencillamente se ausentan…
Para alegrarnos más la vida cuando deciden regresar.
Creo, creo, creo en la inmortalidad del Amor.
Creo que es el Amor el poder supremo que vence El obstáculo que infructuosamente nos quiere poner la muerte.
Creo Señor, creo en Ti que sos mi verdadero motivo de existir.
Y todavÃa creo en Mi Linda Nicaragua, QUE QUERES QUE HAGA PUES.
Dios Bendiga a Nicaragua y a los Nicas En El Exterior.
Tito Lagos-Bassett
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