Corpus Hermeticus
De los elementos cósmicos, oh Alma, la tierra es la más pesada, porque se fija de manera más profunda que el resto de las cosas, porque su concentración es mayor.
Este elemento es tosco, grueso, concentrado, rÃgido, y está desprovisto de luz y de vida.
A continuación viene el elemento agua, que es más fino y puro que la tierra y está más cerca de la vida.
A continuación sigue el elemento aire, que es más fino que el agua y posee más luz y vida.
Al aire le sigue el elemento fuego, el más fino de los cuatro elementos. Este está más alto que los otros tres y es el que más luz posee.
Después del fuego viene el elemento del cuerpo celeste, que contiene en sà las formas más puras de los cuatro elementos inferiores, y que comparado con estos cuatro elementos se distingue por su excelencia.
En primer lugar es muy fino y luminoso. Y contiene luz en sobreabundancia, está ordenado y modulado de manera muy bella, está cerca de la vida y está muy cerca de lo que es perfecto y tiene parte en el EspÃritu.
En segundo lugar posee la forma, la más bella de todas las formas, la más perfecta y la más simétrica, es decir, la forma de un cuerpo celeste o la de una esfera.
Y, en tercer lugar, todo lo que abarca lleva consigo la misma forma: de cÃrculo en cÃrculo, siguiéndose unos a otros hacia el interior, incluido el globo terrestre.
Al elemento del cuerpo celeste, el más elevado de los cinco elementos, le sigue -en lÃnea creciente- la substancia del alma, que da a los cuerpos celestes su movimiento regular.
Ella es pura e irradia luz.
El alma es más fina que todo lo que es abarcado por ella, porque éstos son cuerpos y elementos.
El alma, no obstante, es inmaterial. Todo lo que está bajo el alma, sólo puede tomar parte en la vida a través del alma.
El alma lleva en sà misma los poderes del pensamiento, de la voluntad y de la diferenciación.
Estos poderes los expande ella a su alrededor para todos con los que ella es unida, si estos están capacitados para recibir los poderes y por ello alcanzar la vida.
No obstante, todo lo que no está unido al alma está desprovisto de pensamiento, voluntad, movimiento y juicio. Cuando, sea lo que sea, no posee estos poderes aunque sólo sea en parte, entonces está desprovisto de vida.
Por encima de la substancia del alma se encuentra el EspÃritu.
El EspÃritu es lo más fino de todo lo que puede ser percibido.
El EspÃritu supera todo lo demás y está en el lugar más elevado; el EspÃritu está exclusivamente subordinado a la más alta Divinidad, que es eterna, muy santa y elevada.
De la más alta Divinidad el EspÃritu recibe directamente y da a todos y a todo: Belleza, Luz y Vida.
El EspÃritu es el medidor más elevado entre Dios y el Cosmos.
Observa esta composición, oh Alma.
Convéncete de su verdad y persuádete completamente de ello. Porque asà están compuestas, ordenadas y reguladas las cosas
http://misitio.fibertel.com.ar/aromasdelanaturaleza
zigana
Lc.en psicologia y parapsicologia, Master Reiki, Tarotista
Terapeuta Floral, Couch de grupos de elavacion turnos para consultas, seminarios
Tel 4750-3660 desde el interior 011 Cel 1548 707289
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September 21st, 2007 at 11:06 am
Es interesante y muy hermoso, muchisimas gracia
September 25th, 2007 at 12:41 pm
MAGNIFICO ARTICULO GRACIAS
September 25th, 2007 at 12:41 pm
MAGNIFICO ARTICULO , GRACIAS
September 28th, 2007 at 11:09 pm
Muyyyyyyyyyyyyyyyy bueeennnnnooo.
Graciasssssssssssssss.
Graciasssssssssssssssssss.
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