Domingo 19 de Abril
No cuido de mi interior que es la fuente de mi perfecto bienestar fÃsico, psÃquico, mental y espiritual. Vivo de cara al exterior preocupándome únicamente en desarrollar mis sentidos y mi mente o en potenciar mis facultades dinámicas, motoras y operativas y esto me impide ser consciente de mi mismo y de mi mundo interno, provocando en mis estados de angustia, ansiedad, cansancio o fatiga, al propio tiempo que mi vida afectiva se desequilibra. Me convierto en un ser susceptible a todo, creando yo mismo por esta causa, situaciones que me conducen la mayorÃa de las veces a verme envuelto en problemas o discusiones, tanto en mi lugar de trabajo, como en el ambiente familiar e incluso a veces con mis propios amigos.
Powered by miarroba.com
