El Amor Restaurador de Dios


Salimos de paseo un fin de semana y caminabamos entre floreshermosas, plantas de intenso verdor, lagunas con peces y patos yfauna nativa de los bosques; detrás de mi y de mi esposo veníannuestros dos hijos de 8 y 4 años, sonreían y miraban asombrados labelleza del lugar; por un momento pensé “Dios… esto es ser feliz”,había luchado tanto contra la adversidad que mis ojos se llenaron delágrimas de alegría y solo pude agradecer a Dios en mi corazón porel maravilloso regalo de la vida con Él, quien había restaurado mihogar completamente deshecho, …