La peor forma de competición es la que establecemos con nosotros mismos: queremos ser otros, que imaginamos mejores. Malgastamos
nuestro tiempo en perseguir ideales inexistentes y nuestra autoestima se debilita. Comprender que todos aportamos lo que somos al mundo y aprender a compartirlo nos liberará.

APRECIA TUS VIRTUDES:
Como afirmaba el psicólogo Antonio Blay, especialista en psicología transpersonal, todo lo que somos es esencialmente positivo. Cierto es que algunas de nuestras cualidades están más desarrolladas que otras, pero la cualidad en sí es buena. Mientras no vivamos como algo positivo aquello que poseemos, no podremos desarrollarlo, pues crecemos sobre nuestros puntos fuertes.

MIRA LO BUENO QUE HAY EN TI:
En cierto modo, las cualidades que admiramos en los demás y que deseamos para nosotros ya las poseemos. Si no fuera así, no tendríamos la capacidad para comprenderlas, reconocerlas y valorarlas en otras personas. Esas cualidades existen en nosotros, aunque sólo sea en forma de semilla, y esperan que las hagamos presentes, que las “actualicemos”, y que las desarrollemos.

ACTUALIZA TUS CUALIDADES:
Podemos “actualizar” nuestras cualidades a partir de la espresión y de la esperimentación. Debemos poner en práctica nuestras virtudes. A partir de nuestras experiencias “actualizamos” el concepto que tenemos de nosotros mismos, así como nuestra autoestima y nos damos la posibilidad de espresar tanto las cualidades que creemos que nos definen como aquellas que han podido permanecer en la sombra.

ÁBRETE A LAS EXPERIENCIAS:
Nuestros pensamientos tienen mayor peso en nuestra vida que nuestras esperiencias. Pese a que las experiencias son más reales, para la mente siguen contando más los pensamientos
porque, sencillamente, son más numerosas. Por eso es importante romper este desequilibrio experimentando. Para fortalecer nuestro autoconcepto no vale con acumular información sino que hemos de llevar ésta al terreno de la experiencia, pues lo que se aprende en la práctica se convierte en una adquisición real, efectiva y duradera.

RELATIVIZA EL FRACASO:
Y experimentemos sin miedo. El frcaso sólo refleja nuestras ideas preconcebidas acerca de cómo deberían desarrollarse las
cosas. En realidad, lo que llamamos fracasos no son más que resultados no esperados.

DESAPÉGATE DE TU IMAGEN:
También podemos liberarnos si nos desapegamos de la imagen que tenemos de nosotros mismos. No tenemos una imagen sino miles, tantas como actividades realizamos y como relaciones mantenemos. Si interpretamos la vida así, como un armario donde
tenemos el traje correspondiente para representar bien el rol
concreto que está a nuestro servicio (y no viceversa), viviremos
con mayor libertad y menor competitividad.

SÉ EL PROTAGONISTA:
Preguntarse quién elige nuestras metas y si llegar hasta ellas es realmente vital puede hacernos conscientes, quizás, de que hemos
convertido nuestra vida en una carrera de obstáculos…reales o
imaginarios.

OTROS ARTICULOS POSITIVOS QUE TE SERAN DE GRAN AYUDA

Nutrientes de las Relaciones

No olvides Sonreir

Como detengo mis pensamientos negativos

El Espejo

La Bondad

Animate

Lo que es equivocarse

El discurso vacio

El vuelo del Espiritu nos hace sentir libres

El Fuego que llevamos dentro

Dejar de competir con uno mismo

Curacion con el pensamiento

Afirmaciones Positivas

24 cosas para recordar…

Deja un comentario

Recibe mi boletín lleno de Magia

Revisa tu correo electronico para poder confirmar la suscripcion y
agregalo a tu lista de REMITENTES SEGUROS.