Cuando NasrudÃn era joven, vivÃa cerca de su casa un hombre orgulloso, que se jactaba de que nadie podÃa engañarlo.
— Espérame aquà un rato —le dijo el mullah—, y pensaré una forma de engañarte.
NasrudÃn se marchó. Tres horas más tarde, el arrogante todavÃa estaba esperando que el mullah regresara.
— ¿Qué haces aqu� —le preguntó alguien que pasaba.
— Estoy esperando que NasrudÃn encuentre la forma de engañarme. ¡Hace horas que lo espero y todavÃa no ha regresado!
Cuento de la tradición sufÃ.
ArtÃculos similares:
|
|
|
|
|










Pobre tonto, lo dejaon esperando….. jajajajajaja Que bien por Nasrudin!!
QUE BUENO ESTA ESTO…DE LA MANERA MAS SENCILÑLA A VECES ENGAÑAN NUESTRA ARROGANCIA..HAYU QUE TENER HUMILDAD…NO HAY QUE MINIMIZAR LA INTELIGENCIA DE LOS DEMAS