8 Hábitos para cargarnos de Energía Positiva

La energía es lo que mueve al mundo. Es el motor por el cual somos capaces de hacer lo que nos proponemos y que se incrementa cuando tenemos a las fuerzas naturales y sobrenaturales de nuestro lado.

La manifestación de la energía es la vibra. Químicamente hablando, esta es el movimiento interno de cada ser o cuerpo, producido, a su vez, por el movimiento del electrón o partícula de carga negativa alrededor de uno de nuestros incontables átomos.

Todos nos encontramos en un estado de vibración constante, pero algunos más que otros aumentan considerablemente sus niveles de buena vibra o energía positiva poniendo en práctica algunos hábitos que además de atraer el poder energético, también contribuyen a nuestra salud:

1.    Ayuno: Una vez por semana debemos limpiar nuestro organismo solo consumiendo agua y frutas que también contengan grandes cantidades del líquido elemento.

2.    Alimentación: Evitemos las grasas saturadas y comida chatarra, reemplazándolas por frutas, verduras, cereales y carne de soya consumidos en pequeñas porciones varias veces al día.

3.    Respiración: Realicemos inhalaciones y exhalaciones de manera pausada, llenando el abdomen y los pulmones.

4.    Meditación y oración: Démonos un tiempo para escuchar a Dios y hablar con él.

5.    Mantralización: Recitemos cantos a Buda, pronunciando cada palabra de forma clara y a un nivel de voz suave.

6.    Coherencia: Hagamos que nuestros pensamientos, palabras y acciones estén ligadas sin contradecirse.

7.    Energía sexual: Llevemos una vida sexual basada en el amor y la ternura, sin ningún tipo de violencia de por medio.

8.    Vivir el presente: Cicatricemos las heridas del pasado y no pensemos en el futuro con ansiedad.

Si bien al comienzo sea difícil poner en práctica todos estos hábitos a diario -sobre todo, los referidos a la meditación-, podremos alternarlos un día sí y otro no hasta que con la costumbre se vuelva natural llevarlos a cabo.



La Ley del Mentalismo

La ley de Mentalismo se basa en que todo es mente, el Universo es una creación mental. El Universo en el que vivimos es una creación mental del Todo, en cuya mente vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser. Nuestros pensamientos tienen cuerpo, masa, al salir de nuestro cuerpo mental adquieren vida, personalidad, son una entidad que entra a funcionar según la dirección que le hemos dado, con el color, la tonalidad que le hemos adjudicado en el momento de emitirlo.

Hay dos tipos de pensamientos: Negativo y Positivo. Un pensamiento cargado de mala intención, de tristeza, de dolor, de odio, de sentimientos depresivos pertenece a quien lo fabricó y periódicamente se acerca a la persona para recordarle el hecho que lo indignó, que lo hirió…Cuando a la mente vuelve “el recuerdo” vuelves a indignarte, a sentir el mismo odio, el mismo deseo de desquite, de venganza.

Por lo cual este pensamiento se fortalece, crece a tu costa y cada vez te domina más y te hace sentir esclavo. En cambio, un pensamiento positivo siembran un semillero maravilloso y esas vibraciones luminosas que salen de nuestro cuerpo mental van a tocar otras mentes estimulándolas en ese sentido. Muy importante es saber que con la mente gobernamos las células de nuestro cuerpo.

El cuerpo físico manifiesta salud, belleza y energía, lo que ocurre en nuestro cuerpo mental. Es como un espejo. Nada es más obediente que la materia. El organismo funciona como la mente regidora está decretando. Lo has pensado, lo has mentalizado y tu organismo obedece. Los dos enemigos que lleva el hombre en su mente son el miedo y el odio. Por eso, para no aceptar ideas negativas debemos estar alertas y en cuanto estés pensando mal de ti o de alguien, o tengas pensamientos pesimistas repite: “No lo acepto ni para mí, ni para nadie”. Pasa al lado positivo, apruébate y da gracias al Padre por todo lo perfecto que eres.

Un mal pensamiento, el rencor por algo que te han hecho, se puede ir destruyendo:

“Ya eso pasó. Lo perdoné, lo olvidé. Tú no tienes el poder sobre mí. Ahora miro hacia el futuro con optimismo, ahí está todo el bien de Dios esperándome. Vete, no te necesito. Ya no tienes poder”.



Oración al Arcangel Gabriel para pedir Sabiduría

“Permíteme, arcángel Gabriel que escuche a cuantos me rodean.
No dejes que me resista a la verdad.
Que mis ojos físicos se abran y también los de mi corazón.
No permitas que la terquedad haga su nido en mi interior.
Libérame de todo cuanto pueda hundirme en la ignorancia.
Ayúdame a oír la voz del Señor, mi Dios y no dejes que me conduzca con obstinación.
Ayúdame a utilizar palabras y actitudes de amor y de júbilo; a abrir mi corazón a todo lo bello, pues la belleza también es sabiduría del Señor.
Permíteme escuchar con el corazón y con la mente; tener paciencia para esperar y reconocer el pensamiento sabio cuando llegue.
Nunca me abandones en medio de la oscuridad del que no quiere ver, porque tú eres el Mensajero de la Luz y hacia la llama de Dios me conducirás.
Mensajero del Señor, guía mis pasos por el camino del conocimiento y nunca permitas que mi corazón se cierre a la brillante Luz del Amor, porque el Amor en el nombre de Dios, es sabiduría.
Amén


El poder de decidir el día de Hoy

La efectividad del poder está en el momento presente, aquí mismo y ahora, en nuestras propias mentes. No importa cuánto tiempo hayamos tenido pautas negativas o una enfermedad, una mala relación, apuros económicos u odio a nosotros mismos: podemos comenzar a cambiar hoy.

Los pensamientos que hemos albergado y las palabras que hemos empleado repetidamente han creado nuestras experiencias hasta este momento. No obstante, eso es pensamiento pasado, ya lo hemos tenido. Lo que escojamos pensar y decir hoy, en este momento, creará el mañana y el pasado mañana, la semana que viene, el mes que viene, el año que viene. La efectividad del poder está siempre en el momento presente. Aquí es donde comenzamos a hacer cambios. Qué idea más liberadora. Podemos comenzar a dejar marchar las viejas ideas. Ahora mismo. El comienzo más insignificante es ya importante.

Cuando eramos bebés, éramos todo amor y alegría. Sabíamos lo importante que éramos, nos sentíamos el centro del Universo. El bebé tiene una inmensa osadía: pide lo que necesita y expresa sus sentimientos sinceramente. Se ama a sí mismo completamente, cada parte de su cuerpo. Sabe que es perfecto. Y esa es la verdad de nuestro ser. Todo lo demás son tonterías aprendidas y se pueden desaprender.

Cuántas veces hemos dicho: “Yo soy así” o “Las cosas son así”. Lo que en realidad queremos decir es que eso es “lo que creemos que es verdad para nosotros”. Por lo general, lo que creemos es únicamente la opinión de otra persona que hemos aceptado e incorporado  a nuestro propio sistema de creencias. Algo que encaja con las otras cosas que creemos. Si cuando éramos niños se nos enseñó que el mundo es un lugar terrible, aceptaremos como cierto todo lo que encaje con esa creencia. por otra parte, si en los primeros años de nuestra vida se nos enseñó que el mundo es un lugar seguro y alegre, entonces creeremos otras cosas. “El amor está en todas partes”. “La gente es amable”. “Me llega el dinero con facilidad” etc. La vida refleja nuestras creencias.

Muy rara vez nos sentamos a cuestionar nuestras creencias. Podría preguntarme por ejemplo: ¿Por qué creo que me resulta difícil aprender? ¿Es cierto eso? ¿Es cierto eso para mí, ahora? ¿De dónde proviene esa creencia? Haz una pausa y recoge al vuelo tu pensamiento ¿Qué estás pensando en éste preciso momento? Si los pensamientos dan forma a nuestra vida y experiencias ¿te gustaría que ese pensamiento se hiciera realidad para ti? Si es un pensamiento de inquietud o rabia, de dolor o de venganza ¿cómo crees que volverá a ti ese pensamiento?

Si deseamos una vida dichosa, hemos de pensar pensamientos dichosos. Cualquier cosa que enviemos mental o verbalmente volverá a nosotros de la misma forma.

Deberías tomarte un tiempo para escuchar las palabras que dices. Si te escuchas decir algo tres veces, escribe: se te ha convertido en una pauta. Al final de la semana, mira la lista y verás cómo tus palabras se conforman a tu experiencia. Decide de buena gana a cambiar tus palabras y pensamientos y observa cómo cambia tu vida. la forma de controlar nuestra propia vida es controlar nuestra elección de palabras y pensamientos. Nadie piensa en tu mente sino tú.



El tarot, un viaje lleno de Aventuras

De la misma manera que utilizamos un espejo para observar nuestro aspecto externo, podemos utilizar las imágenes del tarot para reflejar nuestro estado interior. El tarot es un viaje de aventura y descubrimiento. Sus imágenes son un espejo de las imágenes del alma. Cuanto más tiempo dirijamos la mirada hacia nuestro interior, más podremos descubrir acerca de nosotros mismos y de nuestra vida. Un espejo refleja la realidad visible sin evaluarla. Nos enseña lo bello y lo feo, las cosas agradables y las desagradables. No tiene otra alternativa.

Las imágenes de las cartas del tarot describen estados emocionales.Podemos examinarlas más detenidamente para familiarizarnos con nuestro yo interior desde distintas perspectivas. las imágenes no son positivas ni negativas; no están ni a favor ni en contra de nosotros; simplemente nos proporcionan pistas que podemos examinar, descartar, considerar, olvidar o aceptar. Muchas personas tienen miedo de su propia realidad interior. Dicen conocerse a sí mismas y gastan tiempo y energía en mantener su mundo imaginario. Pero cuanto más desesperadamente se aferran a él, más evidente resulta la falta de sustancia detrás de la fachada. La realidad personal permanece en el subconsciente sin reconocerse.

Nunca podremos aceptarnos a nosotros mismos si huimos de nuestra realidad interior. El verdadero amor por uno mismo implica conocerse más a fondo. El proceso de autoconocimiento puede ser arriesgado. las nuevas perspectivas pueden ser radicalmente opuestas a las opiniones o hábitos familiares e incluso pueden llegar a sacudirlos hasta sus cimientos (tal como sugiere la torre). Sin embargo este procedimiento es una parte necesaria de todo proceso de desarrollo transformador.

Sólo podemos perder lo que no nos pertenecía en realidad; sólo las cosas que no tienen sus raíces en nuestro verdadero ser pueden ser destruidas. Esta purificación interior nos trae una enorme recompensa. cada vez que descubrimos y logramos deshacernos de una imagen ilusoria nos acercamos un poco más a nuestra fuerza ilimitada e indestructible. Sólo podremos estar en paz cuando nos unamos a la paz, sólo lograremos estar en casa cuando nosotros y nuestra casa seamos uno y lo mismo.

El tarot significa subjetividad y preocupación existencial. Las imágenes son un espejo de los impulsos personales subconscientes y pueden interpretar estos impulsos para la mente consciente.

En ocasiones nos sorprenden. Si aprendemos a interpretar sus mensajes, podremos revelar aspectos más profundos de nuestra realidad interior y de este modo vislumbrar los misterios del universo y sus poderes cósmicos, poderes que los abarcan y que todos compartimos.



Cultivo de Bondad

“Aprendamos a proteger nuestras bendiciones al ver solo lo bueno en las personas y situaciones”.
Muchos de nosotros hemos aprendido la importancia espiritual de no juzgar a las personas y situaciones, y en su lugar ver sólo el bien. No obstante, algunos tenemos dificultad para actuar de esa manera, pero no está demás explicar las leyes espirituales que subyacen bajo esta enseñanza, de manera que pueda servirnos como ímpetu para verdaderamente ver el bien en todo.
Kabbalah enseña que todos poseemos fuerzas dormidas de negatividad que se despiertan cada vez que nos enfocamos en la negatividad de personas y situaciones.

En nuestra vida diaria, todos llegamos a tener interacciones difíciles que nos llevan a juzgar y ver lo peor de la humanidad. Sin embargo, los kabbalistas nos enseñan que nos conviene luchar contra nuestra tendencia innata a obsesionarnos con la negatividad que vemos de manera tan cruda y encontrar sólo lo bueno, porque dentro de cada uno de nosotros existen estas fuerzas dormidas. Ya sea que estemos conscientes o no de ello, el cómo elegimos ver el mundo afecta directamente la latencia o activación de estas fuerzas.

Todos tenemos fuerzas positivas y negativas hibernando dentro de nosotros, y al echarlas a andar (a través del juicio o de ver lo bueno), se determina si tendremos una vida marcada por caos y carencia o abundancia de alegría y plenitud.
Constante Asistencia Divina

Un segundo punto que ha de alertarnos para desear ver sólo lo bueno en las personas y las situaciones es que, kabbalísticamente, la única razón por la que somos capaces de ser las personas que queremos ser, es por la ayuda celestial que constantemente estamos recibiendo.

Para aquellos que pensamos que somos personas espirituales, buenas y decentes, es importante entender que es solamente el apoyo de la Luz del Creador lo que nos da la fuerza para ser así. Cuando juzgamos a alguien, es como si estuviéramos diciendo: “Yo soy mejor que tú, porque por mí mismo soy capaz de ser una persona mejor”.

De nuevo, este pensamiento es una negación total de la asistencia constante que nuestras almas quieren y necesitan. De manera que el Creador nos dice: “Si crees que todo es gracias a ti, entonces permitiré que así sea” y el apoyo es retirado, haciéndonos vulnerables a fuerzas de negatividad internas y externas.

Para muchos, esta lección de no juzgar a los demás y ver lo bueno es sólo eso, una bonita lección espiritual. Suena acertada cuando la leemos y sin embargo cuando somos honestos con nosotros mismos, vemos que no nos provee de un ímpetu fuerte y real para desmantelar nuestra máquina de juicio innato.

Enfócate en lo bueno dentro de cada situación o persona difícil que encuentres y esto no es de ninguna manera una tarea fácil. De hecho, en momentos llegará a ser una lucha que pelearás en la esencia misma de tu ser. Sin embargo, esta pelea es la mejor y más pro activa forma de protegerte, de conservar tu defensa celestial y de despertar únicamente las fuerzas latentes del bien dentro de ti.



LECTURA DE TAROT
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